Matías “Tiasma” Martel tiene un nuevo desafío por delante después de la inolvidable experiencia de Morrigan. Tras el cierre del emblemático bar, y en plena recta final del 2025, comenzó un nuevo emprendimiento gastronómico en el que apuesta por llevar la impronta de sus platos fuera de lo establecido a las casas de las neuquinas y neuquinos.
El proyecto de “Tiasma” se llama Bestia y es, en sus palabras, “el resultado de una cocina media improvisada, intuitiva y a los tumbos que empecé en Morrigan”. En efecto, muchos comensales llegaron a ese espacio y reconocieron su mano con una carta que cada fin de semana ofrecía una mezcla de cocina gourmet, música y tragos. Esas apuestas sabatinas se trasladaron poco a poco a la cocina habitual de Morrigan, y hoy particularmente a Bestia.
“Este proyecto consiste en bajar toda la experiencia, que fue puro instinto, a una comida en la que respetamos siempre la materia prima. Sería como comer como bestia, sacarse los protocolos o las instancias que a veces nos complican la vida. Es hacer algo sencillo: cocinar como bestia y comer como bestia. No estar encasillados”, nos cuenta “Tiasma”.

El plan es, por el momento, apostar a una cocina a puertas cerradas que a través de las redes y de Pedidos Ya ofrece sus propuestas. “Hoy estamos en esta época en donde todo es rápido y desde el celu. Un momento en el que no hay mucha intención de salir de la casa y a veces nos guardamos un poco para compartir con quienes queremos”, agrega.
En el fondo, los paladares acostumbrados a la oferta gastronómica del recordado bar van a tener su propio revival. No está la música de cualquier género sonando en todas las direcciones ni están los amigos contándonos chismes al oído. Tampoco está Tiasma detrás de la barra invitando tragos y disfrutando de su trinchera del mundo. De cualquier manera se encarga de remarcar un lema que juega fuerte con nuestros recuerdos: “Morrigan no murió. Vive adentro de todas las bestias que amaron y contribuyeron a Morrigan”.
Las foto son de Juan Cinquegrani (@jhonraha)