Unos días antes del 25 de noviembre de 2021, en la ciudad de Córdoba, un grupo de militantes que extrañábamos mucho a Maradona decidió homenajearlo. Primero, porque necesitábamos, a través de un gesto, asegurarnos de que nadie se olvidara de él. Pero, fundamentalmente, porque los medios hegemónicos de comunicación asociaban su figura con un crimen aberrante, en el marco de una campaña de desprestigio.
La actividad tuvo como acto central la inauguración de un mural. Era Pelusa, el niño de aquellos Juegos Evita que soñaba con ganar un Mundial. Aquel mural nos trajo una idea: teníamos que contagiar las ganas de soñar, la magia de proyectar un futuro mejor. La pandemia nos había dejado sumidos en una quietud abrumadora. ¿Y qué mejor manera de despertarnos que invocando a un patrono de los sueños, alguien que nos empujara a desear?
Cassandra Sánchez diseñó lo que sería la estampita que presentamos el 22 de junio de 2022, para pedirle la Copa. Se la regalábamos a cada persona que vestía una remera de Maradona. También se la acercábamos a conocidos que estuvieran atravesando un mal momento. Y así fue como
empezó a circular.
El 18 de diciembre, en Qatar, nos llegó una foto: el Patrono de los Sueños estaba acompañando la final. Ganamos. Y ese fue el primer milagro. Después comenzaron a llegarnos los testimonios: una recibida, un familiar que se recuperaba, la vuelta de Los Piojos… Pequeños y grandes sueños que encontraban en aquella estampita un símbolo de esperanza.
Este 30 de octubre es muy especial. Me encuentra en el Segundo Congreso Maradoniano, en La Plata, compartiendo este encuentro con otros maradonianos. En el primer Congreso, realizado en la UBA, conocimos a Fabián Grillo, padre de Pablo, el fotógrafo que resultó herido durante la represión a los jubilados que la ministra Bullrich enviaba cada miércoles. Le entregamos una estampita para que el Patrono acompañara el sueño de ese padre y el de todo un pueblo que aguardaba por la recuperación de su hijo.
Ayer, durante la apertura de este segundo Congreso, se inauguró una muestra con las fotografías de Pablo. Esta vez, con él presente, pudimos entregarle personalmente la estampita. Su papá nos contó entonces que aquella imagen había estado enmarcada en la sala de terapia intensiva donde Pablo se recuperó y logró salir con vida.
Desde Vigilia Maradoniana queremos que todos sueñen. Como soñó aquel niño de Fiorito, que no permitió que el contexto de pobreza de aquella Argentina condicionara sus sueños. Porque ese niño pudo imaginar un futuro que parecía imposible y salió a buscarlo. Ese niño es, para nosotros, el Patrono de los Sueños. El que nos recuerda que siempre hay algo por lo que luchar, algo que desear y un futuro que imaginar. Desde Vigilia Maradoniana creemos que Maradona no solo nos enseñó a soñar, sino que también protege nuestros sueños.
Hay un sueño, que necesitamos que se cumpla: Queremos justicia por Diego que los acusados en el juicio que esta finalizando, tengan una condena ejemplar. Porque el que nos hizo tan felices, merece descansar en paz. creemos que Maradona no solo nos enseñó a soñar, sino que también protege nuestros sueños.
Hay un sueño, que necesitamos que se cumpla: Queremos justicia por Diego que los acusados en el juicio que esta finalizando, tengan una condena ejemplar. Porque el que nos hizo tan felices, merece descansar en paz.